Las cosas están muy claras en este polo 2011: hay dos equipos muy por
encima del resto, que son amplios favoritos para volver a verse las
caras en la tercera final de la Triple Corona. Y hay otra cosa clara en
esta temporada: cada uno brilla cuand
o explota su mayor virtud. La
Dolfina Dubai es juego en equipo en su máxima expresión. Así avanza y
mata en Palermo. Ellerstina Etiqueta Negra cuenta con otra arma poderosa
con la que aniquila rivales cuando tiene una buena tarde: la velocidad.
Ésa es su carta fuerte, la que le permitió ganarle por 21-14 a Indios
Chapaleufú II en el 118° Campeonato Argentino Abierto. Y la que, mejor
todavía, le da crédito para soñar en grande con quedarse con la gloria
dentro de 11 días, cuando sea la hora de jugar la final de Palermo. La
que lo coloca como otro matador.
En su presentación en la cancha 1 del Campo Argentino, el
campeón sacó rápidas ventajas en la primera mitad del cotejo con una
buena tarea, pero realmente brilló en algunos pasajes de la segunda
mitad. Tuvo a Ignacio Heguy (volvió a actuar como back) en su mejor
partido de la temporada en lo que se refiere al contacto y al manejo de
la bocha: estuvo activo, metido en el partido, hizo seis goles de jugada
y mostró fineza para pegarle a la pequeña pelotita blanca.
Algunos de esos tantos fueron productos de veloces
corridas, varias tras pases milimétricos nacidos en el taco de Facundo
Pieres, que cuando no convierte golazos como lo hace en otros días,
brilla como un habilitador matemático que pone la bocha en el cigarro de
un compañero con la consigna: dale, corré y hacelo. Y, para que esa
fórmula se convierta en realidad, hay que tener cabeza y caballo. Cabeza
para estar atentos a ocupar el espacio justo para recibir el pase, y
caballos para escapar velozmente rumbo a los mimbres.
Como en otros partidos, al ganador le faltó regularidad, ya
que en algunos momentos se enredó en el juego y en discusiones
improductivas con rivales y referís. Les pasó a Facundo y a Nicolás
Pieres. Y al equipo le cuesta reducir las faltas cometidas, esta vez una
marcada diferencia ante el contrincante, con 18 en contra y sólo cinco a
favor. Mientras, Chapaleufú II corrió siempre de atrás en taqueo,
rapidez y ubicuidad en el campo. Se esperaba algo más de este histórico
equipo que siempre da pelea.
Queda el análisis táctico, ese tema recurrente que acompaña
cada galope de la temporada de Ellerstina. Nachi jugó de back, ya que
la prueba de colocar a Gonzalito en esa posición no produjo
satisfacción. "Ganamos en saques, pero perdemos funcionamiento", resumió
el coach Alejandro Agote. Entonces, de nuevo se produjo el cambio de
posiciones con versiones distintas de cuando fue decidido (ver página
4). Y hasta en la formación de los throw-ins hubo escalonamientos
diferentes si se considera que el back suele ocupar el último lugar de
esa fila.
Un equipo de punta, como lo es Ellerstina, puede jugar mal o
bien, pero es curioso que en la antesala de los dos choques más
importantes del año todavía no encuentra la alineación ideal para
encarar los partidos. Es, claramente, una desventaja. Pero atención:
esto no implica que el equipo no pueda ganar todo lo que queda, porque,
además de tener jugadores y caballos como para conseguirlo, demostró que
este año se agranda en la adversidad y da pelea siempre.
De eso se trata esta temporada 2011. Ellerstina, aun con
algunos baches en el partido, no quiso ser menos que La Dolfina y
también goleó a un equipo que en los papeles podía complicar. Puso en
juego su mayor virtud, la velocidad. Y ésa es su arma, la que le permite
soñar con todo.
Las claves
Doble velocidad: caballo y jugadores
Ellerstina es el equipo más rápido del polo argentino. No
sólo por la producción de sus caballos, sino por la forma de jugar de
sus hombres, que cuando toman impulso son incontenibles.
El mejor partido de Nachi Heguy
En medio del dilema por el acomodamiento de puestos del
equipo, Ignacio Heguy volvió a jugar de back y le dio energía y
circulación al equipo. Parece que ahora sí, los puestos no se tocan.
Un rival lento y falto de presencia
Indios Chapaleufú II tiene acostumbrado a todo el polo a
sus históricas batallas, donde nunca falta la garra y la lucha hasta la
campana final. Esta vez fue superado en todas las líneas.




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada